Primera Línea

Noticias y protagonistas en primera línea.

Primera Línea

Noticias y protagonistas en primera línea.

Política

Operación disimulo: la Casa Rosada sobrelleva el vínculo con Bullrich, pero aumentan los resquemores por la PASO

En la Casa Rosada se esfuerzan por exhibir una relación fluida y sin fisuras con Patricia Bullrich, pero detrás de esa postal de armonía crece la inquietud por el futuro de las PASO y por las señales políticas que emite la senadora de La Libertad Avanza. En público, Milei y su entorno cuidan cada gesto, moderan declaraciones y se muestran coordinados con la ex líder del PRO para evitar que la tensión interna escale en medio del debate por la reforma política y el Presupuesto 2027. Sin embargo, en los pasillos de Balcarce 50 se acumulan reproches por errores no forzados, movimientos autónomos de Bullrich y sospechas sobre sus planes de cara al año electoral que se aproxima.

El telón de fondo de esta “operación disimulo” es la discusión sobre la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), una iniciativa que el Gobierno empuja como pieza central de su reforma política, pero que encuentra resistencias en el Congreso y en los aliados provinciales. Bullrich insiste en que hoy no están garantizados los votos necesarios para suprimirlas y se muestra cauta frente a las negociaciones, mientras que en la Casa Rosada responsabilizan a otros actores –entre ellos Karina Milei, los Menem y Diego Santilli– de llevar adelante la ingeniería fina en el Senado y Diputados para alcanzar las mayorías. El desacople entre la estrategia oficial y las advertencias de la senadora alimenta la desconfianza en el corazón del oficialismo.

A ello se suman los roces recientes vinculados al Presupuesto 2027, donde la avanzada de Bullrich en el Senado y sus cuestionamientos al contenido del proyecto dejaron expuestas las fisuras dentro del Gobierno. La cúpula libertaria acusa recibo de los “errores de comunicación” del Ministerio de Economía, pero también observa con recelo la forma en que la senadora capitaliza cada traspié para reforzar su propio perfil político. Karina Milei se mueve como árbitro silencioso entre Bullrich y Luis Caputo, tratando de que la disputa no se traduzca en una ruptura abierta en momentos clave para el oficialismo, que necesita mostrar orden y previsibilidad ante los mercados y los gobernadores.

En paralelo, crecen en la Casa Rosada las sospechas sobre la agenda personal de Bullrich. Sus contactos con dirigentes de la oposición moderada y con gobernadores aliados, así como la insistencia en preservar mecanismos de competencia interna como las PASO, son leídos por algunos funcionarios como indicios de una estrategia que excede la defensa técnica de la reforma electoral. En el entorno de la senadora no niegan sus ambiciones presidenciales y se proyecta hacia 2027 con un discurso que combina respaldo al rumbo económico de Milei con cuestionamientos a la forma en que se gestionan las negociaciones políticas. Esa doble condición de socia necesaria y potencial competidora alimenta los recelos en Balcarce 50.

Mientras tanto, el Gobierno intenta sostener un delicado equilibrio: necesita a Bullrich como jefa oficialista en el Senado y articuladora con el PRO para garantizar los votos de la reforma política, pero a la vez busca limitar su margen de maniobra para que no se convierta en un polo de poder alternativo dentro de la coalición gobernante. Las fotos compartidas, las reuniones en la Casa Rosada y los mensajes públicos de unidad conviven con una trama subterránea de reproches, teorías sobre operaciones cruzadas y temor a que el debate por las PASO se transforme en el detonante de una interna que desacomode al oficialismo justo cuando se comienza a ordenar el tablero de 2027. En ese contexto, la “operación disimulo” funciona como un esfuerzo permanente: mantener la paz en la superficie mientras se administran, con creciente inquietud, los resquemores por lo que pueda ocurrir en la próxima elección.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *