Franco Colapinto eufórico tras la clasificación en el Gran Premio de España
Franco Colapinto vivió un sábado de pura euforia en el flamante circuito madrileño de Madring, donde logró una de las mejores clasificaciones de su incipiente trayectoria en la Fórmula 1. El piloto argentino, al volante de su Alpine, se metió en la Q3 y cerró la sesión con un tiempo que le permitió ubicarse en el noveno puesto de la grilla para el Gran Premio de España. Más allá del resultado concreto, el propio Colapinto subrayó que el valor de esta actuación está en haber llevado el auto más allá de lo que el rendimiento prometía en la previa.
Desde que se bajó del monoplaza, el argentino no ocultó su felicidad y describió la jornada como «una de mis mejores qualys en la F1», destacando que la sensación de logro se potencia por el contexto: según su análisis, Alpine no contaba con el ritmo suficiente para aspirar a estar tan adelante. Colapinto remarcó que la clasificación fue sólida «desde el comienzo hasta el final», con vueltas buenas y consistentes en cada intento, y enfatizó que logró extraer prácticamente todo el potencial del auto, algo que se había planteado como objetivo después de fines de semana más complicados.
La clave de su clasificación estuvo en una vuelta que él mismo calificó como «una locura», especialmente en la Q2, donde necesitaba un giro perfecto para entrar en la ronda definitiva. Esa vuelta no solo lo catapultó a la Q3, sino que le permitió marcar diferencias importantes con su compañero de equipo, Pierre Gasly, que quedó eliminado antes de la última tanda y partirá más retrasado el domingo. En la radio del equipo, Colapinto dejó salir toda la tensión con un estallido de alegría, reflejo de la presión acumulada y del alivio de haber cumplido con creces.
El contexto del fin de semana hace todavía más significativa esta actuación. Alpine había tenido un viernes difícil, con sensaciones lejos de lo ideal y un auto que no terminaba de responder como esperaban. Colapinto reconoció que no se sentía al cien por ciento y que el equipo debió trabajar intensamente para encontrar mejoras y recuperar confianza de cara a la clasificación. La evolución se vio el sábado: el argentino habló de «algunas de mis mejores vueltas» en la sesión, fruto de esa búsqueda conjunta de ajuste fino en el monoplaza y de su propia adaptación al nuevo trazado madrileño.
Con el noveno lugar asegurado en la parrilla, Colapinto afrontará la carrera del domingo con la posibilidad concreta de pelear por puntos y de transformar una gran qualy en un resultado fuerte. Él mismo advirtió que será una prueba larga y exigente, pero se mostró confiado en que el trabajo realizado hasta ahora puede rendir frutos también en ritmo de carrera. «Contento con la clasificación, extraje lo máximo del auto, es lo que quería, feliz con el resultado», resumió, dejando claro que, más allá de la posición, el verdadero triunfo fue haberse puesto a la altura de los mejores con un coche que, en los papeles, no estaba para tanto.
