Violencia digital: estudiantes de otro colegio generaron con IA imágenes sexualizadas de sus compañeras
Un nuevo caso de violencia digital entre adolescentes generó preocupación en Villa Bosch, partido bonaerense de Tres de Febrero. Alumnas del Instituto Pío XII denunciaron que compañeros de la institución utilizaron herramientas de inteligencia artificial para crear imágenes falsas de contenido sexual a partir de fotografías de ellas. Las familias reclaman respuestas de las autoridades escolares y medidas para evitar que estas situaciones se repitan.
El episodio provocó una protesta de estudiantes y familiares frente al establecimiento educativo. Según señalaron los padres, no sería la primera vez que ocurre algo similar: aseguran que se registraron situaciones de este tipo durante los últimos dos años y cuestionan las respuestas que habría dado la institución ante los primeros episodios.
Analía, madre de una de las alumnas afectadas, relató que las primeras situaciones se habrían producido tiempo atrás. Según su testimonio, algunos estudiantes utilizaron inteligencia artificial para alterar fotografías de sus compañeras. La mujer sostuvo que, en una oportunidad anterior, las medidas adoptadas habrían consistido en asignar un trabajo práctico a los involucrados y cambiarlos de curso.
Uno de los aspectos que más preocupa a las familias es la presunta difusión y comercialización del material. De acuerdo con las denuncias, las imágenes se habrían compartido a través de WhatsApp y algunos estudiantes habrían pedido dinero para distribuirlas. Además, las chicas habrían recibido insultos cuando reclamaron que dejaran de circular.
La madre también cuestionó que las adolescentes deban continuar compartiendo espacios escolares con algunos de los compañeros señalados. Según contó, su hija terminó el ciclo lectivo anterior angustiada por lo sucedido y ahora vuelve a enfrentarse a una situación similar.
Frente a este escenario, las familias exigen medidas concretas y consideran insuficientes los cambios de curso como respuesta. Su principal reclamo es que las estudiantes puedan asistir a clases con tranquilidad, sin temor a que sus fotografías sean manipuladas o difundidas sin autorización.
El caso vuelve a poner en discusión la violencia digital en las escuelas y los desafíos que plantea el uso de inteligencia artificial entre menores de edad. Mientras las familias reclaman respuestas, la situación también reabre el debate sobre los protocolos que deben aplicar las instituciones educativas ante la creación y circulación de imágenes falsas de contenido sexual.
