Pullaro, Llaryora y Frigerio alivian el tarifazo energético a las industrias
Los gobernadores Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba) y Rogelio Frigerio (Entre Ríos) acordaron una estrategia común para amortiguar el impacto del tarifazo energético sobre las industrias de la Región Centro. Según detallaron, las tres administraciones financiarán en ocho cuotas los cargos retroactivos del Mercado Eléctrico Mayorista que deben afrontar los Grandes Usuarios de la Distribuidora (GUDI), es decir, las empresas con mayor consumo eléctrico. El esquema será de adhesión voluntaria y se dirigirá exclusivamente a aquellas industrias que se inscriban en el nuevo mecanismo, con el objetivo de evitar que la suba de tarifas derive en parálisis productiva y pérdida de empleo.
El diseño técnico de la medida prevé que las empresas distribuidoras de energía emitan primero una nota de crédito por el total del cargo que cada industria debería pagar en la fecha de vencimiento original. Luego, a partir del mes siguiente, incluirán en las facturas sucesivas las notas de débito correspondientes a cada una de las ocho cuotas, de manera de prorratear el impacto del ajuste en el tiempo. El costo financiero derivado de este descalce entre lo que las distribuidoras deben pagar de contado a Cammesa y lo que efectivamente cobrarán de las industrias será absorbido por los tesoros provinciales, a través de una asistencia reembolsable a las empresas eléctricas bajo control estatal.
En términos políticos, la decisión marca una diferencia clara con la postura del presidente Javier Milei frente al sector industrial. Mientras el gobierno nacional sostiene un esquema de fuerte ajuste y trasladó íntegramente a las tarifas el incremento del costo de la energía dispuesto por Cammesa, Pullaro, Llaryora y Frigerio resolvieron utilizar recursos propios para sostener a las fábricas y al tejido productivo de sus provincias. “Las tres provincias brindarán asistencia financiera para que las industrias alcanzadas puedan pagar en cuotas los cargos correspondientes al Mercado Eléctrico Mayorista”, explicó Pullaro, quien subrayó que el objetivo central es darle previsibilidad al ecosistema productivo en un contexto de alta fragilidad económica.
La coordinación entre Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos se aceleró después de que los gobernadores plantearan el problema ante la Casa Rosada sin obtener una respuesta concreta. Ante la ausencia de un alivio desde el gobierno nacional, decidieron avanzar con un esquema propio, regionalizado, para evitar que el tarifazo se traduzca en cierre de plantas, caída de la producción y deterioro del empleo formal. En paralelo, consolidan un perfil político que combina diálogo institucional con Milei con una agenda diferenciada en materia de energía, industria y desarrollo, en la que el Estado provincial asume un rol activo para amortiguar los efectos del ajuste.
Pullaro aprovechó el acto por el Día de la Industria en la Unión Industrial de Santa Fe para profundizar esa distancia discursiva con el oficialismo nacional. Allí sostuvo que, para su gobierno, la industria es “el principal aliado” porque genera valor agregado y puestos de trabajo, y advirtió que una fábrica que cierra “no puede reemplazarse” fácilmente, ya que detrás hay años de inversión, conocimiento acumulado y empleos calificados. Llaryora y Frigerio, por su parte, se alinean en la defensa del interior productivo y buscan mostrar que, a diferencia del enfoque libertario, es posible combinar orden fiscal con políticas específicas de protección y acompañamiento a los sectores que producen y exportan, empezando por el gesto concreto de financiar en cuotas el golpe de las nuevas tarifas eléctricas.
