El FMI vuelve a la Argentina para revisar las cuentas del país
Una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) arribará este lunes a la Argentina para poner en marcha la tercera revisión del programa vigente con el país, en un contexto marcado por la fragilidad de las cuentas públicas y la presión de los próximos vencimientos de deuda. La delegación, compuesta por técnicos del organismo, analizará en detalle el desempeño fiscal, la acumulación de reservas internacionales y el cumplimiento de los compromisos estructurales asumidos por el Gobierno nacional. Del resultado de esta evaluación dependerá la continuidad del cronograma de desembolsos y la posibilidad de aliviar las tensiones financieras de corto plazo.
La visita marcará además el debut formal de Joyce Wong como nueva jefa de misión para la Argentina. La economista portuguesa, con experiencia previa en el seguimiento del país durante el acuerdo de 2018 y un paso intermedio por otros organismos multilaterales, reemplaza al funcionario que venía liderando las negociaciones hasta ahora. Su llegada se interpreta como una señal de recambio dentro del staff del Fondo, pero también como un intento de imprimirle una impronta distinta al diálogo con la administración de Javier Milei, principal deudor de la institución.
Durante su estadía en Buenos Aires, el equipo del FMI mantendrá reuniones con funcionarios del Ministerio de Economía, del Banco Central y de otras áreas clave, con el objetivo de revisar la ejecución de las metas cuantitativas fijadas para la primera mitad del año. El eje estará puesto en el frente fiscal, donde el resultado del primer semestre quedó por debajo de los parámetros acordados, y en el ritmo de acumulación de reservas, un punto sensible en un contexto de restricciones externas persistentes. En paralelo, se evaluarán las medidas adicionales previstas en el proyecto de Presupuesto del próximo año y su consistencia con el sendero de ajuste comprometido.
La misión se iniciará en una semana cruzada por compromisos internacionales y obligaciones financieras. Mientras los técnicos del organismo trabajen en Buenos Aires, el presidente y el ministro de Economía participarán en foros globales en el exterior, donde intentarán reforzar el mensaje de disciplina fiscal y reformas estructurales. Al mismo tiempo, el país enfrenta un calendario de pagos exigente, que incluye un vencimiento con el propio Fondo por un monto equivalente a unos 800 millones de dólares, lo que aumenta la relevancia política y económica de la revisión en curso.
En el Gobierno reconocen que el margen de error es acotado y que el examen del FMI será determinante para sostener la hoja de ruta trazada desde el inicio de la gestión. Un informe favorable permitiría destrabar un nuevo desembolso y dar algo de oxígeno a las finanzas públicas, mientras que un dictamen más crítico podría habilitar exigencias adicionales en materia de recorte del gasto, reformas estructurales o cambios en la política cambiaria. Con una economía aún frágil y un clima social tenso, la nueva misión del Fondo vuelve a colocar a la Argentina bajo la lupa de la comunidad financiera internacional.
