Brasil ratificó su respaldo a la Argentina en su reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas
Brasil ratificó este martes su respaldo histórico a la Argentina en su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, en plena tensión diplomática entre los gobiernos de Javier Milei y Luiz Inácio Lula da Silva. En un acto oficial por el 204 aniversario de la Independencia de Brasil, celebrado en el Salón Dorado del Teatro Colón, el encargado de Negocios de la embajada brasileña en Buenos Aires, Eduardo Uziel, reiteró que la posición del país vecino constituye una política de Estado que se mantiene “invariable desde 1833” y que se sostiene “por convicción”. La declaración fue interpretada como un mensaje político de alto impacto, dado el clima de frialdad que atraviesa el vínculo entre ambos mandatarios.
Ante representantes del cuerpo diplomático, autoridades del Gobierno argentino y funcionarios porteños, Uziel subrayó que Brasil respalda los “legítimos derechos” de la Argentina en la disputa de soberanía con el Reino Unido sobre las Islas Malvinas, así como sobre las Georgias del Sur, las Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. El diplomático recordó que la postura brasileña quedó fijada desde el momento mismo de la ocupación británica del archipiélago, cuando el entonces embajador de Brasil en Londres recibió instrucciones de apoyar la protesta argentina ante el gobierno británico. De este modo, la cancillería brasileña busca dejar claro que las tensiones coyunturales con la administración Milei no alteran la línea tradicional de la política exterior del país en este tema.
El gesto de Brasil se inscribe en una secuencia de respaldos internacionales recientes al reclamo argentino. En distintos foros multilaterales, especialmente en el ámbito de la Organización de Estados Americanos (OEA) y del Mercosur, el gobierno brasileño ha promovido resoluciones que instan a la reanudación de las negociaciones entre Buenos Aires y Londres y rechazan las acciones unilaterales en la región del Atlántico Sur, particularmente la exploración y explotación de recursos naturales en las zonas en disputa. A comienzos de año, la OEA volvió a expresar su “firme apoyo” a los derechos argentinos sobre las Malvinas por aclamación, y Brasil fue uno de los países que encabezó la iniciativa, reforzando la idea de que se trata de una cuestión de interés hemisférico permanente.
La ratificación del apoyo brasileño llega, además, en un momento en que la diplomacia argentina procura consolidar una red de respaldos regionales y extra regionales a su histórica reivindicación sobre el archipiélago. La Cancillería viene destacando el acompañamiento de países de América del Sur y África en espacios como la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (ZOPACAS), donde se insiste en el respeto a la integridad territorial argentina y en la necesidad de hallar una solución “pacífica, justa y duradera” a la controversia. En ese marco, la voz de Brasil, principal potencia sudamericana y miembro clave de los principales organismos regionales, adquiere un peso específico y funciona como señal hacia otros gobiernos de la región.
El Presidente Javier Milei recogió el mensaje de Uziel en las redes sociales, donde compartió la noticia acompañada de un escueto e irónico “UPs!”, en referencia a la persistencia del respaldo brasileño pese a los cruces públicos que ha mantenido con Lula da Silva desde el inicio de su gestión. En la Casa Rosada y en el Palacio San Martín, el pronunciamiento fue leído como una confirmación de que, más allá de los desacuerdos personales y de las diferencias ideológicas, Brasil mantiene una línea de continuidad en materia de política exterior hacia la Argentina en lo relativo a la cuestión Malvinas. Para el Gobierno argentino, esa continuidad es clave en su estrategia de internacionalizar el reclamo y sostener la presión diplomática sobre el Reino Unido en los principales organismos multilaterales.
