Argentina goleó a Bolivia y dio sus primeros pasos hacia la era posterior a Messi
La selección argentina comenzó la etapa posterior a Lionel Messi con una contundente victoria por 4-0 ante Bolivia, en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. El resultado no solo confirmó la vigencia de un equipo acostumbrado a ganar, sino que también permitió observar algunas de las alternativas que Lionel Scaloni analiza para el futuro.
Lautaro Martínez abrió el marcador y volvió a demostrar su importancia dentro del ciclo del entrenador. El delantero alcanzó los 41 goles con la camiseta argentina y quedó a un tanto de Sergio Agüero, aunque continúa ocupando el cuarto lugar entre los máximos goleadores históricos del seleccionado.
La segunda conquista fue obra de Nicolás Paz, uno de los nombres que más expectativas despierta en esta renovación. El mediocampista tuvo una actuación destacada, participó activamente en el juego ofensivo y ofreció señales de que puede convertirse en una pieza relevante para afrontar el desafío de construir un equipo sin el capitán rosarino.
Cristian Romero también dejó su sello en una noche especial. El defensor marcó el tercer gol y estrenó su condición de capitán principal de la selección en su provincia natal, precisamente en el estadio donde había comenzado su carrera profesional. Su presencia volvió a ser importante para sostener el orden defensivo y liderar al equipo desde el fondo.
José Manuel López completó la goleada y coronó una presentación positiva de los futbolistas que buscan ganarse un lugar. Argentina tuvo momentos de buen fútbol, manejó la pelota con autoridad y generó varias ocasiones, aunque en algunos pasajes le faltó mayor determinación para ampliar todavía más la diferencia.
El encuentro también sirvió para que Scaloni probara nuevas alternativas y les diera minutos a varios jugadores que no formaron parte del equipo que disputó la última final del mundo. La renovación comenzó con seis nombres diferentes respecto de aquella formación y con cinco futbolistas que hicieron su debut con la camiseta argentina.
La victoria mostró que el seleccionado puede sostener su identidad más allá de sus figuras históricas. Sin embargo, el desafío será repartir entre varios jugadores las funciones que durante años concentró Messi: la conducción, la creación, el desequilibrio y la capacidad de decidir partidos. No habrá un reemplazante individual para el capitán, por lo que el cuerpo técnico deberá encontrar una respuesta colectiva.
Antes de la despedida definitiva de Messi frente al público argentino, la selección disputará otro amistoso ante Burkina Faso, el sábado 3 de octubre, en el estadio Monumental. Luego llegará el encuentro frente a Benín, programado para el martes 6, que tendrá un significado especial por la última presentación del astro con la camiseta argentina ante los hinchas locales.
