Primera Línea

Noticias y protagonistas en primera línea.

Primera Línea

Noticias y protagonistas en primera línea.

Actualidad

La informalidad laboral alcanza al 45% en Argentina y supera el 80% en el norte entre los cuentapropistas

La informalidad laboral alcanzó al 45% de los trabajadores en Argentina y quedó en el centro de la discusión sobre la situación del mercado de trabajo. Este dato refleja que casi la mitad de las personas ocupadas realiza sus tareas sin acceso pleno a derechos laborales, cobertura social ni aportes previsionales.

El fenómeno presenta diferencias marcadas según la región del país. En varias provincias del norte argentino, la informalidad supera el 80%, una proporción que expone la fuerte desigualdad territorial y las dificultades para generar empleo registrado fuera de los principales centros urbanos.

Los trabajadores por cuenta propia representan una parte cada vez más importante dentro del universo informal. Su participación aumentó en los últimos períodos y llegó al 37,3% del total, tres puntos porcentuales más que en la medición anterior, lo que evidencia una expansión de las actividades independientes como alternativa frente a la falta de puestos asalariados formales.

La informalidad también tiene consecuencias directas sobre los ingresos y la estabilidad económica de los hogares. Quienes trabajan sin registrar suelen quedar excluidos de las obras sociales, las licencias laborales, las indemnizaciones y el sistema jubilatorio, además de enfrentar mayores dificultades para acceder al crédito y sostener ingresos previsibles.

El panorama resulta especialmente complejo en un contexto de debilitamiento del empleo formal. Aunque la tasa general de ocupación no registró grandes variaciones, el crecimiento del trabajo no registrado muestra que una parte de la población encuentra oportunidades laborales principalmente en actividades precarias o de subsistencia.

La situación se agrava en los sectores más vulnerables y entre quienes tienen menor nivel educativo. Los jóvenes, en particular, presentan tasas de informalidad significativamente superiores al promedio, lo que dificulta su inserción laboral y limita sus posibilidades de construir una trayectoria con derechos y protección social.

El avance del empleo informal plantea uno de los principales desafíos para la economía argentina. La reducción de estas cifras dependerá de la creación de puestos de trabajo registrados, de políticas que favorezcan la formalización y de una mejora sostenida de la actividad productiva en las regiones más afectadas.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *