Apartaron a los policías que hirieron de bala a dos jóvenes durante una persecución en Arrecifes
La Auditoría General de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad bonaerense desafectó temporalmente a los dos policías involucrados en un violento operativo ocurrido en Arrecifes, donde dos jóvenes resultaron heridas de bala durante la persecución de un automóvil.
El episodio ocurrió cerca de las 5:30 de la madrugada del domingo, cuando un patrullero intentó detener un Volkswagen Gol blanco en la intersección de la avenida Merlassino y la calle Roque Sáenz Peña. En el vehículo viajaban seis personas, tres hombres y tres mujeres, todas oriundas de Pergamino.
Según el reporte oficial, el conductor ignoró la orden de detenerse y comenzó una fuga a gran velocidad, realizando maniobras sinuosas y circulando en sentido contrario al tránsito. A partir de ese momento se puso en marcha un operativo en el que participaron efectivos de la Policía Comunal, la Subdelegación Departamental de Investigaciones y el Grupo de Apoyo Departamental.
La persecución se extendió durante varios kilómetros y terminó en el kilómetro 180 de la Ruta Nacional 8. Cuando los agentes se acercaron al vehículo, advirtieron que la carrocería tenía varios impactos de bala y que dos jóvenes que viajaban en los asientos traseros habían sido alcanzadas por los proyectiles disparados durante el procedimiento.
Las víctimas fueron trasladadas inicialmente al Hospital Santa Francisca Romana. Una de ellas debió ser operada y permanece estable, mientras que la segunda recibió atención médica y fue derivada al Hospital San José de Pergamino para continuar su tratamiento. Ambas se encuentran fuera de peligro, de acuerdo con el último parte informado por las autoridades.
La investigación quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N.° 6 del Departamento Judicial de San Nicolás, dirigida por el fiscal Martín Mariezcurrena. El funcionario se presentó en el lugar donde finalizó la persecución y también visitó el centro de salud al que fueron trasladadas las jóvenes.
Como parte de las primeras medidas, la Justicia secuestró las armas reglamentarias de los dos policías involucrados, que serán sometidas a peritajes balísticos. Los estudios buscarán determinar si fueron utilizadas durante el operativo y si los proyectiles coinciden con los encontrados en el vehículo o con los que provocaron las heridas.
En paralelo, Asuntos Internos abrió un expediente administrativo y apartó de sus funciones a los agentes. La fiscalía también ordenó analizar registros fílmicos, tomar declaraciones testimoniales y realizar pericias sobre el automóvil para reconstruir la secuencia y establecer con precisión el origen de los disparos.
