Se complica la situación de Fernando Cerimedo: le dictan una segunda prisión preventiva
La situación judicial de Fernando Cerimedo, consultor político argentino y exasesor de Javier Milei, se agravó en Bolivia tras la decisión de la justicia de dictarle una segunda prisión preventiva, esta vez en el marco de una causa por presunto enriquecimiento ilícito. Según consta en el expediente, el nuevo proceso se abrió luego de que el propio Cerimedo declarara ante los fiscales que percibe ingresos mensuales del orden de medio millón de dólares desde 2025, producto de sus empresas de comunicación digital. Ese monto, aclaró, no contempla el dinero que recibe por el asesoramiento que brinda al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, lo que encendió aún más las alarmas de los investigadores.
Esta nueva causa corre en paralelo al expediente por tentativa de femicidio de su expareja, la abogada boliviana Nadia Beller, en el que Cerimedo ya se encuentra imputado y detenido en el penal de Palmasola, en Santa Cruz de la Sierra. En ese proceso se lo acusa de haber participado en la planificación de un ataque a balazos contra Beller, quien sobrevivió a la emboscada y lo denunció desde el hospital. La fiscalía boliviana planteó en ese caso la existencia de al menos cinco riesgos procesales, entre ellos el peligro de fuga y la capacidad del consultor para influir en testigos y funcionarios, a partir de su rol cercano al poder político.
En el expediente por enriquecimiento ilícito, la declaración patrimonial de Cerimedo se transformó en un insumo clave: los investigadores pusieron bajo la lupa el origen de los fondos, sus empresas de comunicación digital y los vínculos con la estructura de asesoramiento al presidente Paz. A partir de esa información, el juez Douglas Borda resolvió imponerle seis meses de prisión preventiva adicionales, pero no en el mismo establecimiento donde ya estaba alojado. Ordenó su traslado al penal de máxima seguridad de Chonchocoro, en La Paz, conocido por albergar a presos de alto perfil y por sus estrictas condiciones de encierro.
La audiencia en la que se definió la nueva medida cautelar se realizó de forma virtual este sábado. Desde la cárcel, Cerimedo intentó convencer al magistrado de que no tenía intención de escapar y reclamó poder enfrentar los procesos en libertad. “Quiero terminar este proceso porque me arruinaron la vida”, sostuvo, al tiempo que insistió en su inocencia al afirmar: “Estoy en un penal, estoy encerrado, señor juez, por algo que no ocurrió”. Sin embargo, esos argumentos no fueron suficientes. El juez ratificó la decisión de enviarlo a Chonchocoro tras incorporar al expediente información extraída del teléfono celular del imputado, que habría reforzado las sospechas en su contra.
Con esta resolución, Cerimedo queda bajo el peso de dos prisiones preventivas simultáneas y en jurisdicciones distintas: una en Santa Cruz, por la tentativa de femicidio contra Nadia Beller, y otra en La Paz, por presunto enriquecimiento ilícito. La defensa del consultor argentino ya había intentado sin éxito frenar la primera detención y cuestionar la apertura del segundo proceso, pero los jueces desestimaron sus planteos. El cuadro judicial que enfrenta ahora es más complejo: además de la posibilidad concreta de ser trasladado a un penal de máxima seguridad en la altura de La Paz, su situación procesal se vuelve doblemente delicada, con causas que avanzan en paralelo y que combinan acusaciones de violencia de género y corrupción.
