Reino Unido reafirma su firme defensa de la soberanía británica sobre las Malvinas ante el Parlamento
El primer ministro del Reino Unido, Andy Burnham, ratificó ante la Cámara de los Comunes que su gobierno adoptará “las más firmes medidas” para defender la soberanía británica sobre las islas Malvinas y respaldar el derecho de sus habitantes a decidir su futuro político.
La declaración se produjo durante la sesión de preguntas al primer ministro, luego de que un diputado le reclamara una respuesta contundente frente a la estrategia judicial impulsada por la Argentina para intentar frenar la explotación petrolera en el archipiélago.
Burnham sostuvo que Londres mantiene intacto su respaldo a los isleños y aseguró que no existe “disminución alguna” en la decisión británica de conservar las Malvinas bajo su administración. El jefe de Gobierno también recordó que los habitantes de las islas votaron recientemente a favor de continuar vinculados al Reino Unido.
La referencia aludió al referéndum celebrado en 2013, cuando el 99,8% de los votantes se pronunció a favor de mantener el estatus de las islas como territorio británico de ultramar. Para Londres, ese resultado constituye uno de los principales argumentos para sostener la autodeterminación de los isleños.
La disputa se intensificó a partir de las medidas adoptadas por el Gobierno de Javier Milei contra las empresas involucradas en el proyecto petrolero Sea Lion. En paralelo, la Argentina presentó un reclamo ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar para solicitar que se impida el inicio o la continuidad de la explotación de hidrocarburos en la plataforma continental de la Cuenca Malvinas Norte.
El planteo argentino incluye también pedidos para que el Reino Unido no utilice información obtenida durante las tareas de exploración en perjuicio de los derechos argentinos y se abstenga de otorgar nuevas autorizaciones que puedan agravar la controversia bilateral.
El Tribunal Internacional del Derecho del Mar fijó para el 10 y el 11 de noviembre las audiencias orales en las que analizará las medidas provisionales solicitadas por Buenos Aires. El organismo deberá evaluar, entre otros aspectos, si cuenta con jurisdicción inicial, si existe una situación de urgencia y si las medidas requeridas resultan proporcionales.
Mientras tanto, el Reino Unido sostiene que la presentación argentina no invalida las licencias concedidas por las autoridades de las islas ni modifica su capacidad regulatoria. Londres también confirmó que participará del proceso judicial y afirmó que cumplirá con las obligaciones internacionales que pudieran surgir de una eventual decisión del tribunal.
