Un hombre murió cuando la policía iba a detenerlo por una denuncia de presunto abuso sexual
Un operativo policial destinado a concretar una detención por un presunto abuso sexual terminó con el hallazgo de un hombre muerto en Punta Alta. Se trata de Galo Ochoa, quien había recuperado la libertad el año pasado después de recibir una condena de 12 años de cárcel por atropellar y matar a un joven en Bahía Blanca.
El episodio se registró el martes por la tarde, cuando personal de la Subdelegación Departamental de Investigaciones de Coronel Rosales llegó hasta una vivienda situada en Diagonal Cabildo al 800. Los uniformados contaban con una orden judicial para detener al hombre, pero al ingresar encontraron su cuerpo en el baño de la propiedad.
La medida había sido dispuesta en el marco de una investigación iniciada dos días antes, luego de que un adolescente de 17 años denunciara haber sufrido un abuso sexual. El joven había regresado a su casa con lesiones y, de acuerdo con el relato de sus familiares, presentaba signos de encontrarse bajo los efectos de alguna sustancia.
Tras recibir asistencia médica, el adolescente declaró ante los investigadores y brindó información sobre el inmueble donde habría ocurrido el ataque. Su testimonio permitió avanzar con un allanamiento en una vivienda de Diagonal Sarmiento, donde se identificó a dos hombres vinculados con la investigación.
Uno de ellos era Gabriel Luján Palmieri, de 30 años, quien fue notificado de una medida cautelar de protección para la víctima. En el mismo domicilio también fue identificado Ochoa, sobre quien posteriormente se dictó una orden de detención que nunca llegó a concretarse.
El fallecido tenía un antecedente judicial que había generado una fuerte repercusión en Bahía Blanca. El 1° de enero de 2018 atropelló a Matías Streitenberger, un joven de 18 años que murió como consecuencia del impacto. Ochoa conducía a 122 kilómetros por hora y tenía 1,97 gramos de alcohol por litro de sangre. Además, escapó del lugar sin asistir a la víctima.
Por aquel hecho, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 3 de Bahía Blanca lo condenó en 2019 por homicidio simple con dolo eventual. La sentencia fue ratificada en 2021 y, cuatro años después, Ochoa accedió a la libertad condicional por buena conducta.
Ahora, mientras la Justicia intenta esclarecer las circunstancias de su muerte, continúa la investigación por la denuncia de abuso sexual que había motivado el procedimiento policial. Al momento del hallazgo, la acusación contra Ochoa todavía se encontraba en etapa de investigación.
