Argentina recurrió al Tribunal del Mar para detener la explotación petrolera de Sea Lion en Malvinas
El Gobierno de Javier Milei presentó ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar un pedido de medidas provisionales para frenar la explotación petrolera del proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte. La solicitud busca impedir que el Reino Unido avance con las actividades hidrocarburíferas mientras se analiza el conflicto de fondo.
La presentación se produjo luego de que venciera el plazo de dos semanas otorgado por la Argentina a Londres para detener las operaciones vinculadas con el proyecto. El Reino Unido rechazó el planteo argentino y defendió las autorizaciones emitidas por las autoridades de las Islas Malvinas.
La Oficina del Presidente confirmó la iniciativa mediante un comunicado difundido el 13 de octubre. Según el Gobierno, la acción procura preservar los derechos soberanos argentinos sobre la plataforma continental y evitar que las actividades autorizadas unilateralmente por el Reino Unido profundicen la disputa existente.
El pedido se basa en el artículo 290, párrafo quinto, de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Esa norma permite solicitar medidas urgentes antes de que se constituya el tribunal arbitral que deberá resolver la controversia principal, especialmente cuando exista riesgo de daños graves o de afectación de los derechos de alguna de las partes.
El Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, deberá determinar si existen fundamentos suficientes para considerar que el futuro tribunal arbitral podría tener jurisdicción sobre el caso. También deberá evaluar si se cumplen las condiciones de urgencia necesarias para imponer medidas provisionales.
Las decisiones que adopte el organismo serán obligatorias para las partes, aunque el tribunal arbitral que se conforme posteriormente podrá mantenerlas, modificarlas o dejarlas sin efecto. La Argentina inició el procedimiento de fondo bajo el Anexo VII de la Convención, un proceso que podría extenderse durante varios años.
Sea Lion se encuentra aproximadamente a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas y es desarrollado por la empresa israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration. Navitas posee el 65 % del proyecto y está a cargo de su operación, mientras que Rockhopper controla el 35 % restante.
El plan contempla realizar perforaciones de desarrollo durante 2027 y comenzar la producción comercial de petróleo en el primer trimestre de 2028. La primera resolución del Tribunal del Mar será determinante para establecer si el organismo puede intervenir y si corresponde ordenar la suspensión provisoria de las actividades mientras continúa el arbitraje internacional.
