La AGN acusó al Banco Central de perder más de 1.000 millones de dólares por especular con el oro
La Auditoría General de la Nación advirtió que el Banco Central de la República Argentina habría perdido más de 1.000 millones de dólares como consecuencia de operaciones vinculadas con la administración de sus reservas en oro.
El señalamiento surgió a partir de un informe en el que el organismo de control cuestionó la estrategia adoptada por la autoridad monetaria. Según la auditoría, las decisiones tomadas no habrían permitido aprovechar la fuerte suba internacional del precio del metal precioso registrada durante el período analizado.
La AGN sostuvo que el BCRA trasladó parte de sus tenencias de oro al exterior y realizó operaciones financieras asociadas a esos activos. Para el organismo, esa estrategia implicó resignar una valorización considerable en un contexto en el que el oro alcanzó precios récord en los mercados internacionales.
El informe también puso el foco en la falta de información pública sobre el destino de los lingotes y las condiciones de las operaciones. La AGN señaló que el Banco Central no habría brindado todos los detalles necesarios para evaluar con precisión las decisiones adoptadas ni sus eventuales beneficios financieros.
De acuerdo con el análisis, la diferencia entre el resultado obtenido por el BCRA y la valorización que podrían haber alcanzado las reservas si hubieran permanecido expuestas al incremento del precio del oro supera los 1.000 millones de dólares. La cifra representa, según la auditoría, el costo de una estrategia considerada especulativa.
El organismo reclamó mayores explicaciones sobre las decisiones tomadas por las autoridades del Banco Central y sobre los mecanismos de control aplicados. También planteó la necesidad de garantizar transparencia en el manejo de las reservas internacionales, especialmente cuando se trata de activos pertenecientes al Estado.
La controversia se suma a los cuestionamientos judiciales y políticos relacionados con el traslado de lingotes de oro al exterior. En distintos expedientes se solicitó información sobre la ubicación de las reservas, las autorizaciones involucradas, los seguros contratados y el eventual rendimiento de las operaciones.
El BCRA, por su parte, sostiene que la administración de las reservas forma parte de sus atribuciones y que las operaciones realizadas responden a criterios financieros y de gestión. Sin embargo, la denuncia de la AGN volvió a poner bajo debate el manejo del oro y el impacto que tuvieron esas decisiones sobre el patrimonio público.
