El peronismo estudia impulsar “Ficha Sana” como réplica de Ficha Limpia
Los senadores del peronismo en la Cámara alta analizan por estas horas la posibilidad de presentar un proyecto de «Ficha Sana» como respuesta política directa a la avanzada oficialista sobre la «Ficha Limpia», reactivada en el marco de la reforma política que impulsa el Gobierno nacional. La iniciativa, que podría ingresar esta misma semana, busca instalar el debate sobre las condiciones psicológicas y emocionales de quienes aspiran a cargos electivos, en paralelo a la discusión sobre antecedentes penales que promueven la Casa Rosada y sus aliados parlamentarios.
Según trascendió en ámbitos legislativos, el boceto de «Ficha Sana» contempla que todo candidato a un cargo electivo deba someterse a un examen psicotécnico obligatorio, realizado bajo la supervisión del cuerpo de psicólogos de la Corte Suprema de Justicia. De ese modo, el peronismo procura poner en agenda la salud mental y la idoneidad emocional de los postulantes, como criterio indispensable para el ejercicio de funciones públicas. La propuesta aparece, además, como una forma de cuestionar el enfoque punitivista de Ficha Limpia y de desplazar la discusión hacia la aptitud integral de la dirigencia.
El movimiento se produce en un contexto en el que el oficialismo intenta acelerar el tratamiento de la reforma política y de Ficha Limpia en el Senado. Patricia Bullrich instruyó al senador fueguino Agustín Coto para convocar a la Comisión de Asuntos Constitucionales con el objetivo de avanzar en la iniciativa que limita las candidaturas de dirigentes condenados por corrupción, incorporando proyectos de referentes del PRO y aliados. Frente a ese escenario, el peronismo busca llegar al debate con una contrapropuesta propia que modifique el eje de la discusión y le permita disputar el sentido de las reformas institucionales.
Dentro del peronismo, la lectura predominante es que Ficha Limpia tiene por finalidad dejar fuera de competencia a figuras centrales del espacio, y se inscribe en una estrategia más amplia de proscripción política. La eventual presentación de Ficha Sana se interpreta, por lo tanto, como una respuesta tanto jurídica como simbólica: mientras el oficialismo pretende establecer restricciones basadas en el avance de causas penales, los senadores justicialistas procuran introducir un estándar que ponga el foco en la estabilidad psicológica, la capacidad de tomar decisiones bajo presión y el equilibrio emocional de los candidatos.
El debate promete tensiones intensas en el recinto. La discusión sobre Ficha Limpia ya había fracasado en el Senado el año pasado, pero el Gobierno decidió reabrirla al incluirla en el paquete de reforma política y en la ofensiva para eliminar las PASO. La idea de Ficha Sana, en ese marco, podría convertirse en una herramienta de negociación o en un nuevo frente de confrontación institucional. Mientras el oficialismo apuesta a blindar el sistema político frente a la corrupción mediante la exclusión de condenados, el peronismo ensaya un giro discursivo que cuestiona la selectividad de esas medidas y plantea que, además de antecedentes penales, la democracia debe ocuparse de quiénes conducen el Estado desde el punto de vista de su salud mental y su idoneidad humana.
